domingo, 7 de julio de 2013

Fiesta Con Sorpresas

CAPITULO 2
Levante la vista y le mire a los ojos, y la verdad no es que me desagradara su físico, intenté disimular el sonrojo que cubría mis mejillas y mire hacia el suelo encontrando así una enorme mancha en el vestido de noche.
 
-¿Pero tu estas tonto? ¡Era mi vestido nuevo!- dije cabreada sin mirarle a los ojos.
-Yo.... -me respondió tímidamente.
-No, no digas nada. Al menos podrías pedir perdón, ¿no?
-Lo siento.., ¿Estás bien?
-Ahora no intentes arreglarlo. Adiós- respondí bordemente. 
-A...Adios-dijo tartamudeando.
 
Ainara se alejó corriendo de aquel chico, todavía no entendía porque se sentía culpable, y la verdad es que aquel chico le gustaba, aunque no quería admitirlo.
Simplemente se sentía dolida porque le había manchado su vestido.

 
Llegué al coche donde las demás me estaban esperando y les conté lo sucedido aun que no le dieron mucha importancia, nos fuimos cada una a nuestra casa ya que estábamos muy cansadas.
 

 Llegué a mi cama cansada por toda lo noche, me puse el pijama intentando no hacer mucho ruido para no despertar a mi familia, me metí el la cama, me arropé e intenté pensar en otra cosa que no fuese en ese guapo chico de la fiesta y entendía perfectamente el por qué, le gustaba.  
 

Al día siguiente, un rayo de luz penetra por mi ventana. despertándome. Miré la hora, me levanté y vi que tenia un Whatsapp de Ainhoa comentándome que habían quedado a las cuatro para ir de compras, así que acepté porque mi armario necesitaba un pequeño cambio de imagen. Rápidamente, bajé a comer algo y, vi a mis padres y hermana sentados en la mesa.
 
-Buenos días dormilona-dijo mi padre con una gran sonrisa en la cara.
-Buenos días-contesté aún bostezando.
-Anda ven a comer algo-dijo mi madre tan preocupada por mí como siempre.
-Bueno y.... Cuéntanos... ¿Qué tal la fiesta?-preguntó mi padre.
-Bien...-conteste yo en un todo bastante irónico.
-Me alegro-dijo mi madre sospechando.
-Por cierto hoy he quedado con las chicas para dar una vuelta.
-Vale cariño.
 

Subí a ducharme y vestirme rápidamente, las horas se me echaban encima. Me puse unos shorts vaqueros, una camiseta ancha y unos tacones bastante exagerados. Cogí mis cosas y me fui hacia el centro comercial donde había quedado con las demás. Miré la hora antes de llegar al lugar dicho y exactamente llegaba diez minutos tarde. 
 

-¡Tardona! Siempre te dejas el reloj en casa -saltó Vanesa sin importarle mucho la impuntualidad de su amiga.
-Lo siento chicas -dije intentandome disculpar
-Bueno da igual. Vámonos de compras que no aguanto más- contestó Delia intentando calmar el asunto.

Nos fuimos a una zapatería que encontramos cerca de la puerta debido a que Marta se tenía que comprar unos para una comunión. Estuvimos toda la tarde de compras y disfrutamos como nunca, y conseguí olvidarme del guapo chico de la playa.

-¡Chicas! Tengo mucha hambre-dijo Marta ansiosa.
-Yo también, pero menos que Marta-respondió Ainhoa.
-Pues si queréis vamos a algún restaurante que esté por aquí cerca -propuse.
-¡Genial!

Las chicas y yo buscamos alguna pizzeria que estuviera cerca y encontramos una en la que se come bien y resultaba barata. Nos sentamos en una mesa cerca del aire acondicionado para no asarnos.

-¿De que queréis la pizza?- preguntó Vanesa.
-Mmm...Yo una de barbacoa.
-Emm... Yo....Una 4 quesos-dijo Delia indecisa.
-Jope yo no se...Yo me las comería todas -contestó Marta.
-Lo sabemos Marta-comenté entre risas.

 Pedimos las pizzas que habíamos elegido entre todas y, de repente, se abrió la puerta del local y oí una risa. Esa voz me resultaba conocida, me gire para ver de quien se trataba y vi entrar a un chico moreno que andaba de una forma especial para hacerse notar. No lo podía creer era el chico de la fiesta de ayer. Me tapé corriendo y sin pensarlo con la servilleta para que no me reconociera. ¿Porque justamente tenía que estar él en aquella pizzería ?

 -¿Pero que haces Ainara?- pregunto Delia casi riendose. 
 -Calla, calla- conteste yo nerviosa.
 -¿Qué pasa, tia?-replicó Ainhoa confundida.
 -¿Sabéis el chico que acaba de entrar? Pues es el que ayer me mancho el vestido-les expliqué yo sonrojada.

Las chicas se giraron descaradamente hacia donde estaba sentado aquel chico, pero con sus 4 amigos. Uno de ellos se dió cuenta que les mirábamos demasiado así que  se lo comentó al moreno del que me estaba escondiendo y entonces nos miraron de golpe y entre risas comentaban entre ellos.

Mi corazón latía a mil por hora y cada vez estaba más sonrojada, con la mala suerte que me tiré el vaso de agua encima. Me levanté de golpe y me fui corriendo al baño a secarme un poco, avergonzada.

Me sequé un poco la camiseta. La verdad es que no me había mojado demasiado, de repente oí que alguien entraba el el baño, me gire y allí estaba, el chico moreno que seguramente me gustaba demasiado para admitirlo, me quedé en estado de sock. ¿Que hacia el allí ?, ¿Qué quería?

To be continued...








sábado, 6 de julio de 2013

Un Principio Inesperado

CAPÍTULO 1

Por fin habíamos acabado el curso, llevábamos mucho tiempo esperando este momento, Marta, Vanesa , Ainhoa ,Delia y yo, Ainara, nos graduábamos.

 Habíamos terminado el bachillerato y nos tocaba pasar a otra etapa de nuestra vida, la Universidad.  Pero antes tocaban vacaciones de verano.

Iban a ser las mejores vacaciones para chicas y para mi; salir de fiesta, viajes ,borracheras y chicos!!! Además aquí en Granada hay mucho ambiente. Aunque no sabíamos que este verano cambiaría nuestras vidas…. Lo primero que íbamos a hacer era ir a una fiesta en la playa, que había organizado una chica de nuestra clase y estábamos todas invitadas. las chicas y yo estábamos muy contentas y entusiasmadas porque nunca habíamos ido a una fiesta en la playa. Era a las 21:00 así que se vinieron a mi casa para prepararse.

 Nos duchamos y nos pusimos muy guapas, me puse un vestido precioso de color rojo que me había regalado mi padre por la graduación ,Marta llevaba una falda de color rosa muy bonita y una básica blanca ,Ainhoa se puso unos shorts muy elegantes y una camiseta cortita en color azul ,Delia se puso un vestido como yo de color negro y que recalcaba sus cinturas y Vanesa llevaba una falda muy larga y muy elegante verde con una camiseta ajustada en color negro, estábamos espléndidas.

-¿Chicas qué hora es?- dijo Ainhoa.
-¡Las 8:45!-dijo nerviosa Delia.
-¿Qué? ¡Madre mía que no llegamos! Venga Ainara sal del baño que es muy tarde-dice Vanesa histérica sin saber qué hacer.
-¡Que ya voy pesada!
-Te han dicho alguna vez que eres muy lenta?- dice Marta riéndose.
-Esperar, es que no encuentro mi colorete.
-¡Está aquí encima de la cama!, anda toma- exclama Delia.
 Cogimos nuestros bolsos y nos fuimos hacia la playa, cuando llegamos, estaba llena de gente. Nosotras nos pusimos un poco nerviosas porque había mucha gente que no conocíamos, aun así nos lo íbamos a pasar bien. A lo lejos vimos a Lucía, la chica que había organizado la fiesta, y en cuánto nos vio se acercó a nosotras.
-¡Hola chicas! ¿Que tal?
-Muy bien gracias. dijo Vanesa señalando una sonrisa que marcaba su belleza.
-No, gracias a vosotras por venir, divertiros y si necesitáis algo estaré por aquí.
-Gracias, Lucy- dicen todas.

Fuimos a por unas bebidas porque hacia muchísimo calor y observando a todos lados y analizando a la gente que había a nuestro alrededor, pero no divisamos a nadie conocido.

-¡Chicas!, ¿que queréis de beber?- dije.
-Yo un cubata- dijo Ainhoa segurísima.
-¿Seguro? Que tú con el alcohol eres un peligro.
Se ríen todas a la vez observando a Ainhoa, que no parece haberle echo mucha gracia.
-No te enfades, tonta, que es broma... Yo quiero otro cubata- dice Delia sin poder parar de reírse.
-Yo una cerveza- exclama Marta.
-Yo... una Coca-Cola- dice Vanesa indecisa. 
-¡Marchando!

Estuvimos bailando un buen rato y gastando bromas sin parar, hasta que de pronto se nos acercaron unos tipos muy feos a ligar, que nosotras rechazamos. Eran las 5:30 a.m y ya empezábamos a estar cansadas, con lo cual decidimos que queríamos irnos a casa.

-¡Chicas! Me voy a pedir una Coca-Cola esperarme en el coche que ahora vengo.
-Vale, pero no tardes mucho y no ligues sin nosotras. ¡Que ya nos conocemos!
-No, no, enseguida voy. Qué mal concepto tenéis de mí.

El resto de las chicas se dirigieron hacia el coche y yo, me fui a por mi Coca-Cola. De vuelta hacia donde mis amigas me indicaron, me desvaí de la realidad y me puse a pensar, cuando de repente, me choque con alguien y me tiro todo la bebida encima ¿Con quién me había chocado?, ¿Quién era ese tipo? 

To be continued……